Mujeres fuera de serie

Día de la Mujer Trabajadora. Hoy este blog se viste de gala para recibir a mujeres guionistas que nos prestan sus palabras para traernos personajes femeninos de la ficción televisiva.

He pedido a mujeres con las que me he cruzado por los platós, un personaje femenino que les guste. Lo he hecho a salto de mata, ha sido casi un atraco a mano armada pidiendo unas líneas, tres o cuatro al principio, para luego olvidarme con las conversaciones, saludos y reencuentros. Ha quedado un post caótico, vivo, tan vivo, que se nos ha infiltrado un personaje de cine. Un collage de mujeres construido por mujeres.

Con él queremos hacer visibles a personajes femeninos que vienen hasta nosotros, hasta nosotras, de la mano de mujeres guionistas a las que aprecio y admiro. Talentos que hoy nos prestan su magnífica voz

Dejo la palabra, por orden de llegada, a mujeres y amigas fuera de serie.

mujeres-fuera-de-serie

ELISA BLANCO BARBA . Elizabeth Jennings / Nadezhda (The Americans)

La protagonista femenina de “The Americans” es un ejemplo de contención, entereza y compromiso. Estos valores se amplifican teniendo en cuenta que su identidad es falsa y que en su vida, realidad y ficción se entremezclan peligrosamente.
Además se ha de sobreponer a las diferencias existentes entre hombres y mujeres en la década de 1980, aunque ella carga con un férreo adoctrinamiento ideológico, desde su niñez, que hizo que desapareciera Nadezhda y llegase Elizabeth.

Tras casi dos décadas llenas de mentiras y actos cuestionables, no sabe “quién es” y no tiene la libertad para descubrirlo. Su final no pinta bien y no parece importar que sea leal, resolutiva e inteligente. Nos encontramos con una sufridora de manual que paradójicamente cuenta con todo lo necesario para triunfar.

SONIA PASTOR MARTINEZ. Bree Van De Kamp  (Desperate housewives)

El personaje femenino que he escogido es Bree Van De Kamp, interpretada por Marcia Cross. Una de las mujeres protagonistas de la serie “Desperate Housewives”. Me parece un personaje excepcionalmente construido y por ello muy rico en matices.

Bree retrata como nadie a la perfecta ama de casa, tradicional, conservadora, republicana, obsesionada por el orden y la limpieza y preocupada por el qué dirán, anteponiendo siempre las apariencias a los sentimientos. Pero eso no se traduce en una mujer sometida y dependiente, todo lo contrario, Bree es una mujer con carácter, fuerte, de una marcada personalidad, que se crece sobre todo ante las situaciones más desesperadas.

Creo que mi predilección por este personaje reside en que te hace moverte entre la admiración y pasión más absoluta por su forma de enfrentarse a la vida, (no hay nada ni nadie que se le ponga por el medio. Maridos incluidos). Y la repulsión que te puede llegar a producir en su papel de madre y esposa: fría, sobria y que trata de imponer a toda costa su férrea disciplina.

Dejo anotados dos momentos en la serie que, creo, retratan perfectamente el encanto y la fuerza de este personaje:

A Bree, que limpia la cubertería de plata en casa, le llaman del hospital para anunciarle la muerte de su marido Rex. Ella cuelga el teléfono y, sin pestañear, continúa limpiando la cubertería. Sólo cuando ha terminado, se dispone a salir.

Esta frase se la dice a su hijo, cuando éste le confiesa que la odia:  “Lo contrario al amor no es el odio, es la indiferencia y si aún me odias significa que todavía te importo….”

SARA BELLOSO LUQUI. Alicia Florrick (The Good Wife)

The Good Wife es una serie fascinante, entre otras cosas por su protagonista, Alicia Florrick. Y es que no es el clásico personaje femenino, sentimental y de moral intachable. Alicia es ambiciosa, trepa, tiene pocos escrúpulos. Es una persona imperfecta, tiene defectos y se equivoca, y esto es lo que más me gusta. Puede ser una madraza y emocionarse con los problemas de sus clientes, pero no le tiembla el pulso cuando traiciona a su amigo Cary o no duda en seguir casada con el putero de su marido porque le conviene profesionalmente. No sé si Alicia Florrick me gustaría como amiga, pero me encanta como personaje.

BARBARA ALPUENTE. Vanessa Ives (Penny Dreadful)

Vanessa Ives, personaje encarnado por Eva Green, capaz de mostrar una mujer con varias caras, que no se queda en el estereotipo de la mujer fuerte y hierática, ni el de la vulnerable e inocente muchacha. Vanessa Ives es todas estas mujeres habitando un solo personaje. Y Eva Green resulta fascinante y humana, porque por mucho que hablemos de ficción, ambas cosas no son incompatibles.

MONTSE RAMOS HERNÁNDEZ . Molly Solverson (Fargo)

Me confieso: soy fan de la gran Molly, la agente de policía en la aclamada Fargo. Todo un descubrimiento. Desde el primer plano, el espectador conecta con su torpeza en apariencia y se engancha de su mano para adentrarse en una pequeña ciudad de Minnesota, desbordada por los crímenes de un psicópata. Sí, Molly Solverson, eres mi heroína. Porque eres una tía competente que con perseverancia e intuición femenina y/o policial, te marcas un recorrido glorioso en un terreno lleno de hombres.

CARMEN MONTESA ROTA. Carrie Mathison (Homeland)

Lo que considero que buscaron los guionistas, fue el acierto de encontrar en ella la cordura en su locura. Dicho en una frase : Carrie Mathison encarna la locura hecha cordura y clarividencia. La genialidad del ser humano en el que todo cabe.

ARANTXA CUESTA. Maura Pfefferman ( Transparent)

(O cómo se puede ser mujer en un cuerpo de hombre)

Ser mujer sin haber nacido mujer. Esa es Maura, una persona que decide ser transparente con su familia y anunciar a sus 70 años que es transexual. Una mujer generosa, valiente, decidida pero también egoísta, cobarde y frágil. La grandeza del personaje de Maura reside en su contradicción y complejidad: Ahora reivindica la libertad en la misma sociedad que ella (antes él) contribuyó a perpetuar con un modelo patriarcal.

Como ella misma dice en un capítulo, ahora no se va a disfrazar de mujer todo el tiempo. Ella lleva toda su vida disfrazándose de hombre.

MARTA ONZAIN. Carol (de la película Carol)

No sabía si escribir alguna línea sobre Carol o enviar la foto y ya está. Habla por sí sola. Es la primera por la izquierda de la línea de abajo.

Carol es una mujer de clase alta, casada y con una hija, en la Nueva York de los años 50. Se enamora intensamente de Therese, una dependienta de unos grandes almacenes de Manhattan. Tras una serie de desencuentros con su marido, que es consciente del escándalo, él le aparta de su hija de manera transitoria hasta que se celebre un juicio en el que se decidirá quien tendrá la custodia de la niña.

Carol es una mujer lesbiana que lucha por su realización personal, desmarcándose de los prejuicios de la época que ahogaban (y aún ahora ahogan) a mujeres y hombres por ejercer su sexualidad. Por ello renuncia a su clase social, a su estatus dentro de la ciudad de Nueva York y en definitiva al mundo en el que vive.

Sin embargo, en mi opinión y aunque reconozco el valor de lo expuesto, no es esta la verdadera revolución de este personaje. La máxima coherencia y valentía y que la encumbra al nivel de heroína es la lucidez que demuestra cuando en un acto de conciliación entre ella y su marido previo al juicio por la custodia de la hija de ambos, ella contradice a su propio abogado otorgando la custodia de la niña a su marido (acogiéndose ella a su derecho a visitas y a fines de semana compartidos) frente a la única alternativa que se le ofrece que es volver a ser una familia unida, en la que convivirían los tres.

En un precioso alegato a la libertad de la persona y en definitiva a la felicidad, Carol explica que ella no podría servir de ejemplo a esa niña viviendo a su lado pero “encarcelada” en una relación que coarta su propia realización como persona y como mujer, coartando de igual forma el derecho y el acceso a la libertad de la niña.

En esto reside en mi opinión, la excelencia de este personaje.

ELENA GONZÁLEZ DE SANDE. Jessica Jones (Jessica Jones)

Jessica Jones (Netflix y Marvel, 2015) transcurre en el barrio neoyorkino-marveliano escenario de la colosal y testosterónica batalla final de Los Vengadores (2012); aunque sus protagonistas no lo pensaran, sus destrozos tuvieron consecuencias. Jessica (Krysten Ritter), alcohólica y con estrés postraumático, no tiene ahora más objetivo que salvarse a sí misma. Cínica y malhumorada, ejerce de detective privado para pagar el alquiler de su piso-oficina desastrado y con la puerta permanentemente rota ¿Y no es eso peligroso para una chica joven y menuda, que vive sola, rodeada de vecinos locos, en esa gran ciudad llena de desconocidos?, pregunta preocupado un cliente, que busca a su hija adolescente desaparecida. La verdad es que Jessica tiene un superpoder, una fuerza sobrehumana, y no, una puerta rota no es su mayor problema.

Jessica es una superviviente. Escapó de una relación de abuso, maltrato y anulación de su voluntad por parte de su pareja. Por supuesto, esto es un cómic, así que él no puede ser otro que la némesis de la heroína, un villano terrorífico, sádico y despiadado que controla la mente de quien le rodea, y que viste siempre de morado y se hace llamar Kilgrave (David Tennant). Cuando Jessica, en proceso de reconstrucción de su nueva vida, se da cuenta de que él ha vuelto, sólo paraliza su instinto de salir corriendo porque se sabe la única capaz de evitar que Kilgrave destroce la vida de más chicas como destrozó la suya.

En un mundo de mujeres fuertes que dictan sus vidas y chicos guapos que se mueven –y se desnudan– en función de ellas, se invierten conscientemente roles y géneros tradicionales de este tipo de ficciones sin ahorrar en palizas o acción, exponiendo lo ridículo de los tópicos machistas. Jessica Jones será una superheroína, pero mantendrá su nombre y su vestuario. Luchará contra su terror más profundo, se expondrá de nuevo a Kilgrave para hacerle frente, airear sus inseguridades reales, mofarse de su nombre ridículo. Él, obsesionado, desea lo único que no puede tener: la verdadera voluntad de Jessica, que ella le quiera sin que él la obligue con su poder anulador. Y Jessica pelea con todo, su físico y su mente, para volver a ser dueña de sí misma y poder sonreír de verdad. Si ella quiere.

PALOMA RANDO.  Diane Lockhart ((The Good Wife)

Diane Lockhart es, para quien no lo sepa, la cofundadora de Lockhart and Gardner, el bufete que, a pesar de sus idas y venidas, ejerce de centro neurálgico de The good wife. Pero funciones diegéticas aparte, Diane Lockhart (interpretada por Christine Baranski) es un tipo de mujer que no estamos acostumbrados a ver en la televisión: mayor de cincuenta, sin hijos, poderosa y perfectamente imperfecta. Y muy atractiva, rasgo que Hollywood automáticamente rechaza en las mujeres a partir de cierta edad para convertirlas exclusivamente en abuelas asexuadas o en “viejas locas”. Diane se enfrenta con igual soltura a cualquier caso en los tribunales que a decidir el rumbo de su empresa, se permite el lujo de enamorarse de alguien opuesto ideológicamente a ella y de vez en cuando se equivoca. O se la cuelan. Es entonces cuando suelta una carcajada socarrona como solo sabe hacerlo ella: el primer paso para superar cualquier contratiempo.

CHUS VALLEJO. Carol (the walking dead)

¿A quién puede beneficiar un apocalipsis zombi? Pues a Carol, una mujer maltratada y alienada por su marido, que ve con terror como su torturador empieza a mirar con lascivia a su hija, todavía niña. Cuando has sufrido eso, ni hordas de zombis, ni unos (in)humanos caníbales, ni una pequeña psicópata te van a amedrentar. No creo que Carol se haya hecho una heroína a lo largo de la serie. Su heroicidad venía de los años en los que el verdadero infierno lo tenía en casa.

Superada la muerte de su verdugo primero y de su hija después, Carol continúa haciendo lo que sabe, ser mamá. El típico “es por tu bien” o “por mi familia, hago lo que sea” le llevan a cruzar la línea de la moralidad del espectador –que no la de la serie- en varias ocasiones. Me resulta especialmente simpático su rol en la 5ª temporada. Vuelve a ser la madre sureña semitransparente que se mezcla con sus nuevos vecinos con el sólo objetivo de vigilarlos. Lástima que la charla con la que aterroriza a un vecinito tenga sus consecuencias, porque es uno de los pocos momentos divertidos que los creadores nos permiten.

Son tantos los matices sobre Carol que me vienen a la cabeza escribiendo estas líneas, que exceden su propósito. Pero no quiero terminar sin aludir a su relación con Daryl. Tan diferentes y tan iguales. Los dos son personas “rotas”. Su pasado les ha dejado taras que no se permiten curar. Espero que un día sean indulgentes consigo mismos y logren renacer en un mundo en el que sólo quedan muertos.

NURIA BUENO. Nancy Botwin (Weeds)

Mi elegida es Nancy Botwin (Mary Louise Parker) de “Weeds”. Y lo es porque, ante la tentación de elegir personajes ejemplificadores o aspiracionales, he recordado a esa viuda prematura, madre de dos (luego tres) hijos, que trafica para sacar a su familia adelante. Su retrato es el de una mujer imperfecta que ni se entiende ni se perdona, y que avanza tropezando, cayendo en un error tras otro, arrastrando tras ella a los que quiere, sin realizar actos nobles ni decir frases tremendas, sin que su evolución la convierta en algo más elevado de lo que era al principio. Yo la elijo porque es verdad. Y no es frecuente ver un personaje así liderando una serie.

TATIANA RODRÍGUEZ VÁZQUEZ. Sharon (Catastrophe)

Me gusta su manera de echar por tierra el ideal romántico de pareja. Su descaro y naturalidad al hablar de sexo, relaciones de pareja, maternidad. Y sobre todo la capacidad de reírse de ella misma, y atreverse a sentir y decir todo lo que aparentemente está prohibido, o al menos mal visto, sobre el amor, la convivencia, los hijos, y ese gran negado y olvidado -en especial por las mujeres- : EL DESEO. Una mujer fuera de serie y absolutamente real.